¡Cómo disfrutan los niños con el taller de membrillo!
Los cogen ellos mismos, los transportan en carretillas, los huelen, prueban en crudo y aprenden cómo hacemos el dulce de membrillo, hasta los más pequeños despiertan sus sentidos con esta fruta. Este año lleva porquísimo azúcar porque los membrillos son tan buenos que no necesitan mucho dulce, pronto haremos una cata para todos 😉



