A través de la piel, los bebés reciben información esencial para la organización neurosensorial y el desarrollo psicomotor. La exposición controlada a diferentes texturas, tanto con las manos como con los pies, contribuye a múltiples áreas del desarrollo.
✌️Favorece la integración sensorial, facilitando que el bebé procese y responda adecuadamente a los estímulos del entorno.
👌 Estimula el desarrollo motor, tanto fino como grueso, al promover la exploración activa y el movimiento espontáneo.
🤌 Contribuye a la regulación emocional, proporcionando experiencias placenteras y seguras.
🫶 Fortalece el vínculo afectivo, especialmente cuando la experiencia sensorial se acompaña de contacto físico y acompañamiento del adulto.
Y así es como lo hacemos en escuela infantil Cabás en Las Rozas de Madrid