Cuando el ambiente invita a descubrir, los niños aprenden a través de la experiencia directa.
En estas fotos os mostramos una provocación sencilla: una invitación preparada con la intención de despertar la curiosidad, el juego y el pensamiento.
No son actividades dirigidas, sino espacios donde el niño es protagonista, en los que el orden externo (espacio cuidado, materiales seleccionados y colocados con intención) favorece el orden interno del niño. Un ambiente limpio, estético y estructurado transmite seguridad, calma y foco.
Y así lo hacemos en Escuela Infantil Cabás en Las Rozas de Madrid