Todos hemos oído el dicho «los niños son como esponjas» y es cierto, resulta que absorben información de su entorno aunque no tengan intención de hacerlo, lo que supone una gran ventaja para ellos a la hora de aprender idiomas.
Al tener un cerebro en construcción, es en estas edades cuando tenemos que crear conexiones neuronales en los idiomas que queremos que aprendan los niños, para ello hay que exponerles al idioma.
Además, cuando involucramos el movimiento del cuerpo y hacemos al niño activo en su aprendizaje, los resultados se multiplican. Por ello en la escuela combinamos objetivos de distintas áreas para aprender inglés desde 1 añito, como se ve en la foto, con juegos de psicomotricidad fina clasificamos los colores en inglés.