Mirad esta actividad de experimentación sensorial que hemos realizado con los peques utilizando pipetas, vinagre y bicarbonato; exploraron cómo al mezclar ambos materiales aparece una efervescencia que “burbujea” y se mueve. Aunque para ellos es pura magia, detrás hay un proceso químico sencillo… ¡y muchísimos aprendizajes! ¿Sabes lo que favorece este tipo de juegos?
🧠 Curiosidad y pensamiento científico: los niños observan, comparan, anticipan (“si tiro más, ¿qué pasará?”) y comienzan a establecer pequeñas relaciones causa-efecto. Es un primer acercamiento al método científico a su nivel: explorar, probar y volver a intentar.
🧩 Atención y concentración: la mezcla burbujeante captura su interés y sostiene su atención durante más tiempo del habitual, lo que fortalece su capacidad de focalizarse en una actividad.
🎨 Desarrollo sensorial: la textura del bicarbonato, el olor del vinagre, los sonidos de la efervescencia y los cambios visuales estimulan varios sentidos a la vez.
✋ Motricidad fina: usar pipetas requiere coordinación ojo-mano, precisión en la presión y control del gesto, todo fundamental para futuros aprendizajes como el uso de utensilios o el agarre del lápiz.
Así aprendemos en Escuela Infantil Cabás en Las Rozas de Madrid