Proyecto

Ecoescuela.

Proyecto

Ecoescuela.

Desde 1990 nos hemos caracterizado por ser una escuela que fomenta en los niños el gusto por las actividades del huerto y cuidado de los árboles frutales del jardín, inculcando en ellos valores medioambientales.

Hemos realizado proyectos con los niños sobre el agua en los que incidimos mucho en cómo contribuir a su cuidado y consumo responsable. Entre otros muchos contenidos, mediante experimentos los niños descubrieron por qué no debemos tirar papeles por el wc y el problema de los plásticos en mares y océanos, lo que nos llevó a nuestro siguiente proyecto.

El reciclaje fue el tema que trajo la revolución a la escuela, surgieron los “embajadores del reciclaje” para implicar al resto de aulas, lo niños aprendieron a clasificar los residuos de todo tipo de contenedores, incluido el compostador del huerto, fue tal su interés que decidimos involucrarnos como empresa mejorando nuestra propia gestión de residuos y embarcándonos en un proyecto mucho más ambicioso, reducir nuestra huella de Carbono.

Iniciamos así el Proyecto CERO2 en el que programamos los hitos a conseguir para reducir nuestra huella y contribuir así a la consecución del ODS 13: Acción por el clima.

¡Somo la primera escuela infantil en conseguir el sello “calculo” del MITECO!

Tenemos la enorme responsabilidad de transmitir nuestros valores sostenibles, esto sólo es posible si implicamos a las familias para que ellas también interioricen la importancia de este proyecto y la transmitan a sus hijos. Por ello organizamos una excursión en familia, llamada Misión: salvar el planeta, en la que los padres, junto a sus hijos, debían ir por la Dehesa de Navalcarbón, resolviendo pistas para encontrar el siguiente tesoro; todas las pistas estaban relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Las actividades al aire libre y en contacto directo con la naturaleza nos parecen importantísimas en esta etapa para que el niño explore, manipule, se cuestione y pregunte, en definitiva, favorecen el desarrollo integral estimulando todas las facetas de su desarrollo.

Contamos con un gran huerto que semillamos el día de San Isidro Labrador. Los niños aprenden a hacer los surcos y para qué sirven, a regar y cuidar las plantas y a recoger y disfrutar de los productos de la huerta, ¡les encantan los tomates cherry y las fresas!

También tenemos muchísimos árboles frutales: manzanos, ciruelo, níspero, perales, granado, membrillo…, para que los niños disfruten recolectando sus frutos, elaborando recetas riquísimas y comiendo fruta ecológica.