Gracias a nuestro patio cubierto, disfrutamos del aire libre hasta los días de lluvia como el de hoy.
Los niños necesitan moverse, cambiar de ambiente, respirar aire fresco y renovar energía, por eso cuando llueve o están los jardines muy mojados, salimos al patio cubierto; organizando los turnos de cada clase para que todos, hasta los bebés, tengan su ratito de recreo y disfruten viendo la lluvia caer, ¿a quién no le relaja su sonido?
Además, es un momento precioso para motivar a los niños de 2º ciclo con la lectoescritura, trabajando trazos con el agua de las baldosas.
#todoslosmomentossoneducativos



