Cada año, el 20 de noviembre nos recuerda que “la humanidad le debe entregar a los niños lo mejor que les puede dar”. Hoy tenemos presente todos los avances conseguidos, pero sobre todo es un día para pensar en la situación de los niños más desfavorecidos, dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar a las personas de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo.
Esta necesidad de actuar en favor del bienestar de los niño no se queda en un día al año para celebrar, si no que es el motor de nuestra labor educativa.
¡Feliz día a todos los niños del mundo!