Los más pequeñines de la escuela han podido descubrir y probar sabores cítricos como el limón y la naranja, alimentos que no suelen formar parte de su alimentación diaria con frecuencia.
Estas actividades ayudan a estimular el sentido del gusto, favorecen la aceptación de nuevos sabores y texturas y contribuyen a ampliar, poco a poco, su repertorio alimentario.
Explorar diferentes alimentos de forma segura y respetuosa es una manera de fomentar la curiosidad, el aprendizaje y una relación positiva con la comida.
Escuela Infantil Cabás en Las Rozas de Madrid