Hace un año estábamos celebrando nuestra tradicional pradera de San Isidro con los abuelos de nuestros niños, comiendo chocolate con rosquillas caseras y aprendiendo a bailar el chotis.

Este año, al no poder celebrar la verbena, hemos hecho una pequeña reflexión sobre la importancia de transmitir las tradiciones a los más pequeños de la casa.

Las tradiciones son valores e historia que permanecen a través de los años, son señas de identidad de nuestra propia cultura que los niños deben vivenciar para conocerlas, sentirse parte de la sociedad y cultivar su conservación.

Dada su importancia, el curriculum de infantil les dedica todo un bloque de contenidos “Cultura y vida en sociedad”, para que enseñemos a los niños sus raíces y su cultura de una manera lúdica y educativa, haciendo hincapié en los valores que encontramos tras cada tradición, además, no olvidemos que influyen en la identidad personal de las personas, pues representan cierta manera de entender el mundo y establecen formas de comportamiento que los niños deben experimentar para aprender.

Pronto volveremos a celebrar nuestras tradiciones en familia, en Cabás.